Depósito exterior a cielo abierto: consejos y soluciones

14 marzo 2019

Dentro de los distintos tipos de depósitos encontramos variaciones respecto a la infraestructura con que cuentan. En este sentido, ya hemos destacado las diferencias entre un depósito convencional y uno automático. Sin embargo, siempre hablamos de depósitos cubiertos, naves logísticas preparadas para preservar y proteger las mercaderías de las condiciones externas.

A pesar de ello, hay situaciones en las que las empresas recurren al almacenamiento exterior industrial o a depósitos a cielo abierto para depositar sus mercaderías. La superficie en exteriores puede resultar más económica, aunque hay que tener en cuenta que los costos de mantenimiento aumentan al estar las estanterías más expuestas a la intemperie.

Depósitos descubiertos: abiertos y semiabiertos

Los depósitos a cielo abierto están pensados para mercaderías incorruptibles con alta resistencia a la intemperie. Una de las razones que impulsa el uso de depósitos descubiertos es su reducido costo. En función de la infraestructura con la que cuenten, encontramos:

- Depósito abierto:

Se trata de espacios al descubierto por completo. Su perímetro está marcado por una barrera de hormigón o un cercado de seguridad. A menudo están pensados para mercaderías voluminosas y pesadas que, por un lado, no pueden ser robadas y, por otro, no se ven afectadas por las condiciones meteorológicas.

En general, en estos depósitos encontramos: materiales de construcción, material metalúrgico (tubos, hierro, bobinas industriales, alambres, chapas, tubos de cemento…), productos a granel debidamente paletizados y madera, entre otros.

- Depósito semiabierto:

Estos depósitos sí cuentan con un techado y paredes, aunque tienen al menos un lateral abierto por completo. En este caso, las mercaderías pueden estar al aire libre, pero es necesario protegerlas de la lluvia. Suele ser la opción más común para guardar vehículos, materiales de construcción como tejas, ladrillos, planchas de madera…, entre otras.

3 consejos para montar un depósito exterior correctamente

Veámoslos en detalle:

1. Elige racks con alta resistencia a la corrosión

Por supuesto, el nivel de corrosión va a ser mayor cuando hablamos de almacenamiento exterior industrial, pero es cierto que también depende de la propia ubicación del depósito y de las condiciones meteorológicas a las que está sometido.

En este sentido, existen sistemas que protegen a los racks de la oxidación prematura. Los daños en el recubrimiento de las estructuras crean puntos vulnerables para la seguridad de la instalación.

En nuestro artículo sobre sistemas de protección frente a la corrosión hablamos sobre los acabados más adecuados para distintas condiciones. No obstante, cabe destacar que, para ambientes exteriores con una acción constante de periodos húmedos y secos, una opción muy recomendable son los racks galvanizadas.

Es importante investigar qué revestimiento de las estanterías funciona mejor en depósitos a cielo abierto
Es importante investigar qué revestimiento de las estanterías funciona mejor en depósitos a cielo abierto

2. Señalizar correctamente la zona de depósito a cielo abierto

Esta zona de almacenamiento exterior industrial suele situarse anexa a un depósito cubierto y es común que en ella se desarrolle una alta actividad de transporte de mercaderías, ya sea porque está junto a los muelles de carga o simplemente por el intenso manejo de los productos que allí se almacenan.

Por ello, es importante planificar el espacio de almacenamiento en exteriores para poder maniobrar y mover mercaderías voluminosas sin riesgos. El tráfico debe estar regulado y señalizado aunque no existan pasillos como tal. La señalización tendrá que ser resistente a la intemperie y reflectante.

3. Tener en cuenta el depósito descubierto a la hora de comprar equipos de manutención

La manipulación de mercaderías se realiza con elevadores cuando hablamos de depósitos descubiertos. Dependiendo del volumen de movimiento que haya en el exterior, conviene hacer uso de elevadores que cuenten con la suficiente potencia y agarre para manejar este tipo de materiales, que suelen ser voluminosos.

En este punto conviene recordar que en interiores tan solo están permitidos los elevadores accionados con electricidad o gas (los que funcionan con diésel o gasolina emiten gases nocivos para ser manejados en entornos cerrados). En cualquier caso, si se van a utilizar las eléctricas fuera, la recarga de las baterías no puede efectuarse en espacios húmedos o expuestos a la lluvia.

Sin embargo, si el uso va a ser exclusivamente en exteriores, las impulsadas por carburantes son las que mejor se comportan en superficies irregulares y con desniveles, destacando las carretillas elevadoras 4x4 o las contrapesadas térmicas.

Si estás buscando estanterías para tu depósito a cielo descubierto, no dudes en contactarte con nosotros: un experto de Mecalux analizará la situación de tu instalación de almacenamiento y te aconsejará acerca del tipo de rack industrial que mejor se adapte a sus condiciones.

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